METRICOOL

martes, 12 de diciembre de 2023

DESPERTAR DOMINICAL



Despierto el domingo agotado,

después de una noche alegre,

despierto desnudo a tu lado,

después de liberar el cierre del botón de mi pijama.

Después de preparar mi arma,

hasta el momento dormida,

buscaste alimentar tu alma,

con mi rigidez fruncida enterrada en tus entrañas.

Y por buscar encontraste,

mi cuerpo a ti abandonado,

y sin pedir permiso montaste,

a tu potro desbocado,

hasta sacarle la esencia con la que satisfacer tus ganas.


 

lunes, 11 de diciembre de 2023

LENTAS HORAS



El día transcurrió sin prisa, dejando que las horas pasaran como quien no tiene prisa porque el deseado momento llegara, provocando que aumentara exponencialmente tu impaciencia. El encuentro se ha demorado más de lo que nuestros cuerpos hubieran deseado, más de lo que nuestros labios estaban dispuestos a esperar, más de lo que nuestros sexos han podido contener, mucho más de lo que cuesta robarle un orgasmo a la tímida y casta vecina de rellano.

Los nervios se adueñaron de tu ser, provocando mil sensaciones, hermosas y contradictorias. El deseo hizo que deambularas por casa como una leona enjaulada, de una habitación a otra, del salón a la cocina, pasillo arriba, pasillo abajo, sin dejar de mirar, inquieta, el telefonillo del portero automático cada vez que estaba a tu alcance, mientras tus tacones repicaban sordos en la madera del parqué.

Sentiste tu sexo dispuesto, preparado, húmedo, cálido y hormigueante, y temiste perecer joven en la hoguera del deseado clímax. Temiste estallar en explosivo clímax antes de lo que la piel que ansía ser acariciada necesita para erizarse al contacto con la persona deseada.

El listón estaba alto y sabías que no te iba a defraudar, del mismo modo que no me iba a conformar con cualquier beso, con cualquier caricia, con cualquier placer. Los dos éramos conscientes de la sibarita sesión de placer que íbamos a disfrutar.

Sublime ha de ser la comunión de dos seres que se entienden, sin pronunciar palabra, con el lenguaje de los signos, de las miradas, de la dulce dominación que te lleva a obedecer, que me obliga a complacer.

Confías y temes, deseas y agobias, esperas y ruegas que no me retrase. Te preparas para servir, para complacer y, sobre todo, para gozar.

No conocerme le da un plus de excitación a tu inquietud, pero tienes claro las cotas de placer que puedes alcanzar, lo que aún aviva más tus ganas.

Llegué. Te callaste. Bajaste la mirada y un escalofrío recorrió tu espalda. Tu cuerpo tembló, tus rodillas se aflojaron y tu entrepierna entró en combustión.

Ahora ven, no hay vuelta atrás. Es inútil que retrocedas a cada paso que doy. La suerte está echada. El placer repartido. Inspira profundamente. Comienza la sesión.


 

domingo, 10 de diciembre de 2023

AMANECERES


Amaneceres en los que tu recuerdo invade mi mente cuando todavía estoy dormido. Recuerdos que me asaltan cuando, con los ojos todavía cerrados, el calor de tu cuerpo desnudo arropa mi alba. Recuerdos que despiertan mi instinto cuando, con deseo, confundo el roce de las sábanas con el aterciopelado tacto de tu piel. Inspiro y disfruto de tan dulce sensación. Sin terminar de despejarme siento mi sexo crecer al recordar tu cálida humedad anunciando tu deseo de tenerme en tu interior. Recuerdos y deseos, realidad y fantasía que confunden mi cerebro. Oigo tus gemidos cuando sientes como te colmo con cada acople profundo y perfecto. Cuerpos que encajan como piezas del mismo puzle y que fijamos uno al otro al abrazar y ceñir tu cuerpo al mío, al aprisionar mis caderas con tus muslos empujando con tus talones en mis nalgas.

Calor y más calor siento en mí y me siento transpirar. Silencio radiante y siento mi corazón latir cada vez más rápido, y siento mi respiración cada vez más agitada, y te siento en la ausencia, y lo que sí siento ya, sin duda alguna es mi sexo cada vez más palpitante, más rígido, más despierto, más necesitado de saciar ese primitivo instinto en el interior oscuro del sedoso túnel que se intuye donde tus piernas convergen.

Necesito poseerte.



 

sábado, 9 de diciembre de 2023

IMPROVISADO ENCUENTRO



Y en improvisado y apasionado encuentro, mi mano buscó tu entrepierna y, al sentirme entre tus muslos, tu mano sujetó la mía, no para frenar el ritmo, sino para evitar que dejara de complacer tu flor que, solitaria en su umbría, comenzaba a destilar su néctar, hasta manar incesante de dulce licor y dicha.


 

viernes, 8 de diciembre de 2023

CENA EN LA PLAYA



Por más que te lo había dicho nunca me hiciste caso. Siempre tenías mejores opciones que la de venir a cenar conmigo. Siempre rechazabas mi invitación.

Las estrellas nos acompañarán en la velada, te dije mil veces. Las luces tintineantes de las velas serán quienes nos iluminen. Delicados manjares saborearemos mirándonos a los ojos. Frío espumoso saciará nuestra sed con sus dulces burbujas.

Sin etiquetas ni protocolos, uno junto al otro, mirando el horizonte y con la luna como expectante y discreta testigo.

Descalzos en la arena, dejando correr las agujas del reloj, entre bocado y bocado, mirada y mirada, sorbo y sorbo, hasta que la noche se adueñe de nosotros.

Nunca hubo mejor salón, ni mejor decorado, ni mejor compañía.

Y esa noche viniste, y cenamos, y nos amamos.

Agua que recoge el reflejo de la luna blanca, agua que nos cubre, agua que nos moja. Baño furtivo en la oscuridad del ocaso. Baño compartido. Besos salados en el salado mar, cuerpos abrazados, desnudos y prudentes cuerpos callados. Manos curiosas que buscan al otro bajo la condescendencia de las suaves olas. Piel que se eriza, calor que nos invade, excitación que aparece. Sexos imprudentes que desean, cuerpos impertinentes que despiertan, celo que brota volviéndonos lascivos y salvajes. Acople animal y sumergido, vaivenes brutales, besos, lenguas, mordiscos, éxtasis compartido. El mar se calma, las olas cesan. La luna se acuesta, el alba acecha.

Cena memorable y baño imborrable. Me entraron ganas de volver a cenar contigo. Espero que esta vez no tardes tanto en aceptar.


 

jueves, 7 de diciembre de 2023

CAFÉ SOLO



Hoy es una tarde de esas en que, con energía renovada tras una breve siesta y, tras una ducha que me activa, me apetece tomar un café solo, sin azúcar, quizá con hielo y un polvito de canela, con jazz clásico sonando de fondo, en buena compañía, con una mujer inteligente, con una conversación interesante y, si el ambiente nos invita a ello, acompañarlo con un buen whisky con hielo, de esos que cuando das un sorbo se te contrae la garganta mientras se aprecian las intensas pero equilibradas notas a madera y carbón. Tarde de elegante cita y exquisito protocolo. Ven, quizá luego podamos jugar al juego de la pasión, ese que hace que los relojes se paren, que el tiempo no avance, que la inquietud nos invada, que la expectación nos atrape, que el deseo aparezca, que los cuerpos se ofrezcan y que la excitación se apodere de nuestra voluntad. Sesión de perversos juegos y mente monocromáticamente nublada en tántrico estado de concentración sin límites. Seres que en la piel del otro buscan y provocan multicolores placeres. Tarde de entrega y acogimiento. Tarde de pasión, fuego y amores. ¿Te apetece ese café?


miércoles, 6 de diciembre de 2023

LIMA, LIMONES



Lima, limones, de tu limonero

Blanca camisa desabotonada

te muestra mis ganas, desaforadas.

Carne redonda, tersa, suavizada,

se deja tocar siendo acariciada.

Mi cuerpo se tensa, daga acerada,

desea clavarse en ti desenvainada.

Mojas mojando mis mojadas ganas,

cabalgas cabalgando desbocada.

Jadeo, gimoteo, grupo, relincho,

te entrego mi cuerpo desde el abismo.

Caigo, planeo, me nublo, deshincho,

al sentirme preso entre tu Olimpo.

Sudores, fluidos, brillos, desquicios

de amantes intensos,

orgasmos prohibidos.


 

martes, 5 de diciembre de 2023

MAÑANA HÚMEDA



Mientras afuera llovía, entre tus muslos la mañana húmeda amanecía. Al calor de mi dureza tu vientre se confundía, tu corazón se agitaba, tu sexo se defendía de la lucha de pasiones que en nuestras cinturas había, a golpe de cadera hiriente que en tus entrañas clavaba la erección de mi hombría.


 

lunes, 4 de diciembre de 2023

DAME LA ESPALDA



Dame la espalda con la insolencia de la que haces gala, sabiéndote ganadora de la voluntad de mi mirada que busca tus curvas. Dame la espalda con la incertidumbre que te lleva a intuir lo que a continuación sigue. Muñecas apretadas por mis manos que inmovilizan tus brazos a lo largo de tu cuerpo. Labios que se acercan a tu cuello. Respiración contenida. Vientre encogido. Culo apretado.

Pañuelo de seda, suave y sutil, ligeramente perfumado con mi aroma, que cubre tus ojos. Ciega ante mí, ciega de visión perfecta, lo que no te impide sentir el reflejo del tintineo de la luz de las velas.

Incienso que embriaga y seduce, compases musicales que suenan, tamizados por la confusión de nuestras mentes, alertas y expectantes.

Botones que van abriendo el blanco de tu sedosa blusa. Corchetes que van liberando la opresión sobre tus aterciopelados pechos. Cremallera que rasga el tergal del costado de tu falda. Lengua que recorre tu cuerpo acompañando tu piel en la caída de tu tanga.

Voz que te acompaña y te sugiere, que te tranquiliza y te guía. Sábanas de satén que acogen tu cuerpo. Cinchas suaves que extienden tu cuerpo de esquina a esquina, de pies a cabecero, de muñecas a tobillos, dejándote postrada como la más bella de las estrellas que brillan con luz propia.

Inmóvil y ciega agudizas tus sentidos. Sientes mi calor. Humedeces tus labios con intenciones perversas. Escuchas como me acerco sigilosamente, oyes el flogger surcando el ambiente. La brisa que levanta acaricia tu abdomen. Las colas rozan tu entrepierna. Gemidos. Caderas levantadas. Te muerdes el labio.

Hueles el cuero. Badana curtida con la esencia de tus muslos que poco a poco comienzas a exhalar.

Cadencioso recorrido el del látigo. Roce sutil sobre tu piel. Tortuosa rutina que te hace desesperar por la excitación que alcanzas.

Calor que te asalta. Súplicas de intensidad. Deseo de más.


 

domingo, 3 de diciembre de 2023

AMANECER DESDIBUJADO



El amanecer desdibujó la silueta de mi cuerpo, barrando con su sol mi espalda cuando, confundido, desperté acompañado de tu ausencia.

Contrariado, hundí mi nariz en la almohada y olí tu aroma impregnado en las sábanas, sentí el calor de tu aterciopelada piel, y oí tus gemidos del placer nocturno resonando en mi cabeza.

Y te sentí a mi lado, cuando regresaste después de una ducha.

¿Te apetece un café o prefieres algo dulce?

 

LA MANGUERA

Noche tórrida de anticipado verano en la que, despreocupados, salimos al jardín, ligeros de ropa, buscando alivio al calor en las inocentes ...