La noche se anuncia intensa,
la fusta su turno espera.
Tus nalgas se desesperan
por sentir tu piel impresa.
Suaves caricias del cuero
que despiertan tu pasión,
haciendo temblar tu cuerpo.
Las carnes se nos revelan.
La razón pierde su turno
con la excitación del mundo
que nuestros cuerpos desean.
Desatemos nuestra furia,
rienda suelta a la pasión.
Olvida tu compasión,
gocemos nuestra lujuria.
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