Mañanas de deseos mudos,
caricias delicadas, besos,
suspiros, pausas, jadeos,
cuerpos que se hacen nudos.
No me abandones al alba,
busca mi carne yaciente,
despierta tímida y turgente
el deseo de tu alma.
Bríndale al sol tu placer,
con pasión busca mi clímax,
elévame a alta cima
y luego déjame caer.
Arrastremos nuestros cuerpos
al abismo del placer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario sincero sobre lo que te ha parecido el relato. Lo leeré con mucha atención. Gracias.