Comienza marzo a ritmo de sábado con plomizo cielo y fresco
amanecer.
Despertar acompañado con ganas de recuperar la energía por la
noche gastada.
Cocina en pareja, desayuno compartido y juegos matinales.
Abrazos por la espalda, besos en la nuca, y tostadas torcidas.
Mañana traviesa de deseados bocados.
Carnales pasiones.
Pijamas candentes.
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