Habíamos quedado el día anterior en que pasarías por mi casa para
desayunar juntos y, desde allí, salir a ese pequeño pueblo encantador, para
pasar el día fuera y comer en su bonito restaurante.
Como siempre, después de desperezarme, me duché. Apenas había
terminado de secarme cuando sonó el timbre de la puerta. Nervioso, miré el
reloj, pensando que me había demorado demasiado bajo el agua, lo que en
ocasiones me pasaba, cuando me quedaba extasiado disfrutando de una ducha
consciente, en la que seguía el recorrido del torrente de agua por cada poro de
mi piel, pero en esta ocasión comprobé que no, que eras tú la que se había
adelantado en demasía.
Como pude, apresurado, salí a abrir, con la toalla resbalando por
mis caderas justo cuando giraba el picaporte para franquearte el paso. Tus ojos
bajaron a la altura de mi ombligo, observando muda lo que por descuido
mostraba. Miré lo qué veías con tus pupilas brillantes y curiosas, nuestras
miradas se cruzaron, esbozaste una aviesa sonrisa y reímos al unísono.
Pusiste tu mirada más traviesa y me dijiste: podemos retrasar la
salida un par de horas, se me ha abierto el apetito, y cogiéndonos de la mano
fuimos camino de mi habitación donde lentamente te ayudé a desnudarte, mientras
mi toalla caía por completo sin pudor.
Nos tumbamos sobre la cama. A la vez que nos besábamos
apasionadamente hice resbalar tus braguitas por tus muslos y, poniéndome sobre
ti, me ayudaste a encontrar la puerta del paraíso que custodiabas entre tus
muslos.
El calor se apoderó de nuestro de deseo, los gemidos ambientaron
el encuentro, el naciente sol templó nuestros desnudos cuerpos y un placer
agónico nos acompañó hasta estallar sorprendidos en un clímax simultaneo y
multicolor.
Nuestras miradas volvieron a cruzarse. Volvimos a reír al unísono.
Cogidos de la mano quedamos unos instantes inmóviles, tumbados boca arriba,
recuperando el aliento.
Antes de recomponernos solo alcancé a preguntarte:
¿Vendrás a desayunar mañana también?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario sincero sobre lo que te ha parecido el relato. Lo leeré con mucha atención. Gracias.