METRICOOL

martes, 19 de marzo de 2024

INOPORTUNO DESCUIDO


Habíamos quedado el día anterior en que pasarías por mi casa para desayunar juntos y, desde allí, salir a ese pequeño pueblo encantador, para pasar el día fuera y comer en su bonito restaurante.

Como siempre, después de desperezarme, me duché. Apenas había terminado de secarme cuando sonó el timbre de la puerta. Nervioso, miré el reloj, pensando que me había demorado demasiado bajo el agua, lo que en ocasiones me pasaba, cuando me quedaba extasiado disfrutando de una ducha consciente, en la que seguía el recorrido del torrente de agua por cada poro de mi piel, pero en esta ocasión comprobé que no, que eras tú la que se había adelantado en demasía.

Como pude, apresurado, salí a abrir, con la toalla resbalando por mis caderas justo cuando giraba el picaporte para franquearte el paso. Tus ojos bajaron a la altura de mi ombligo, observando muda lo que por descuido mostraba. Miré lo qué veías con tus pupilas brillantes y curiosas, nuestras miradas se cruzaron, esbozaste una aviesa sonrisa y reímos al unísono.

Pusiste tu mirada más traviesa y me dijiste: podemos retrasar la salida un par de horas, se me ha abierto el apetito, y cogiéndonos de la mano fuimos camino de mi habitación donde lentamente te ayudé a desnudarte, mientras mi toalla caía por completo sin pudor.

Nos tumbamos sobre la cama. A la vez que nos besábamos apasionadamente hice resbalar tus braguitas por tus muslos y, poniéndome sobre ti, me ayudaste a encontrar la puerta del paraíso que custodiabas entre tus muslos.

El calor se apoderó de nuestro de deseo, los gemidos ambientaron el encuentro, el naciente sol templó nuestros desnudos cuerpos y un placer agónico nos acompañó hasta estallar sorprendidos en un clímax simultaneo y multicolor.

Nuestras miradas volvieron a cruzarse. Volvimos a reír al unísono. Cogidos de la mano quedamos unos instantes inmóviles, tumbados boca arriba, recuperando el aliento.

Antes de recomponernos solo alcancé a preguntarte:

¿Vendrás a desayunar mañana también?


 

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