Perverso gesto el de tus inocentes manos, ajustando el nudo de mi
corbata, mientras con tu rodilla buscas el deseo de tu lascivia.
Corbata que alcanzará sin duda, el cenit de su desdicha, cuando
con amabilidad medida, aprisione tus muñecas.
Se desatarán pasiones,
se liberará el deseo,
recorreré tus rincones
hasta sacar mi veneno.
Impaciente tú me buscas,
tu cuerpo adoro completo,
tus muslos se desmoronan
cuando tu delta libero.
Una maravillosa utilidad a la corbata, preciosa y sugerente foto...
ResponderEliminarMuchas gracias. Una sedosa corbata siempre tiene interesantes usos.
Eliminar