METRICOOL

domingo, 19 de mayo de 2024

AGONÍA



Piel que quema como ascuas. Brasas entre tus muslos. Calor que te lleva a retorcerte cada vez que rozas el clímax con las crestas de la boca de tu túnel. Cruel desesperación.

Caderas que levantas ansiosa buscando con tu cuerpo el extremo erguido del mío, que presientes a tu alcance. Te agitas.

Lo percibes, lo notas, lo sientes, pero no me tienes. Humedad salvaje que moja tus entrañas. Desfalleces. Respiras, jadeas. Vuelves a intentarlo levantando más alto tu cuerpo, arqueando tu espalda, moviendo tu cintura de un lado a otro, todo lo que las ataduras te permiten.

Traspiras nerviosa e impaciente. Tus pechos brillan imponentes y sus tostados adornos se levantan al sentir el aire de mi aliento sobre ellos. Quieres mis dientes.

Desorientada sin saber el tiempo que llevas así lo único que te importa es saciar tu sexo, ávido de sentirse pleno, complacido, entregado, penetrado.

Casi me rozas, casi me tienes, casi me sientes, pero no. Tus entrañas se frustran. Tu mente te estalla. Tu cuerpo no aguanta.

Lenta agonía la que sientes, de asomarte una y otra vez al vacío de la necesidad de tu vientre pero sin colmarte con su placer indescriptible.

Desmesurada humedad la que soportas, enjugando tus esencias en tus rincones, asomando y resbalando, rezumando mil aromas y sabores.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario sincero sobre lo que te ha parecido el relato. Lo leeré con mucha atención. Gracias.

ENTREGA

Nívea piel la de tus nalgas desnudas que se tornan sonrosadas cada vez que la palma de mi mano cae sobre ellas. Resuello que recuperas cuand...