Sexo intenso que nos deja agotados. Sexo fuerte que me hace buscar
refugio en el cobijo de tu regazo. Sexo que huele, sexo que moja, sexo que
excita, sexo que agota. Juega con mi cabello mesándolo como si fuese un niño.
León convertido en gatito, furia en calma, dominante sometido. Recuperemos el
aliento, recobremos el ritmo cardiaco. Busquemos la paz uno en el otro. Reposo.
Descanso. Asueto. Y tira de mi cabello haciendo que levante mi mirada hacia ti
para decirme con los ojos que quieres volver a hacerlo.
Qué hermoso cuando la fiera se amansa con ternura disfrutando del asueto y la calma junto a su hembra, que lo mima hasta volver a despertar su feroz instinto...
ResponderEliminarSiempre hay un halo de ternura y romanticismo por muy visceral que sea el encuentro. Muchas gracias.
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