Hoy es una tarde de esas en que, con energía renovada tras una
breve siesta y, tras una ducha que me activa, me apetece tomar un café solo,
sin azúcar, quizá con hielo y un polvito de canela, con jazz clásico sonando de
fondo, en buena compañía, con una mujer inteligente, con una conversación
interesante y, si el ambiente nos invita a ello, acompañarlo con un buen whisky
con hielo, de esos que cuando das un sorbo se te contrae la garganta mientras
se aprecian las intensas pero equilibradas notas a madera y carbón. Tarde de
elegante cita y exquisito protocolo. Ven, quizá luego podamos jugar al juego de
la pasión, ese que hace que los relojes se paren, que el tiempo no avance, que
la inquietud nos invada, que la expectación nos atrape, que el deseo aparezca,
que los cuerpos se ofrezcan y que la excitación se apodere de nuestra voluntad.
Sesión de perversos juegos y mente monocromáticamente nublada en tántrico
estado de concentración sin límites. Seres que en la piel del otro buscan y
provocan multicolores placeres. Tarde de entrega y acogimiento. Tarde de
pasión, fuego y amores. ¿Te apetece ese café?
Nada es lo que parece, pues hasta el más romántico de los hombres tiene su lado oscuro.
METRICOOL
jueves, 7 de diciembre de 2023
CAFÉ SOLO
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
miércoles, 6 de diciembre de 2023
LIMA, LIMONES
Lima, limones, de tu limonero
Blanca camisa desabotonada
te muestra mis ganas, desaforadas.
Carne redonda, tersa, suavizada,
se deja tocar siendo acariciada.
Mi cuerpo se tensa, daga acerada,
desea clavarse en ti desenvainada.
Mojas mojando mis mojadas ganas,
cabalgas cabalgando desbocada.
Jadeo, gimoteo, grupo, relincho,
te entrego mi cuerpo desde el abismo.
Caigo, planeo, me nublo, deshincho,
al sentirme preso entre tu Olimpo.
Sudores, fluidos, brillos, desquicios
de amantes intensos,
orgasmos prohibidos.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
martes, 5 de diciembre de 2023
MAÑANA HÚMEDA
Mientras afuera llovía, entre tus muslos la mañana húmeda
amanecía. Al calor de mi dureza tu vientre se confundía, tu corazón se agitaba,
tu sexo se defendía de la lucha de pasiones que en nuestras cinturas había, a
golpe de cadera hiriente que en tus entrañas clavaba la erección de mi hombría.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
lunes, 4 de diciembre de 2023
DAME LA ESPALDA
Dame la espalda con la insolencia de la que haces gala, sabiéndote
ganadora de la voluntad de mi mirada que busca tus curvas. Dame la espalda con
la incertidumbre que te lleva a intuir lo que a continuación sigue. Muñecas
apretadas por mis manos que inmovilizan tus brazos a lo largo de tu cuerpo.
Labios que se acercan a tu cuello. Respiración contenida. Vientre encogido.
Culo apretado.
Pañuelo de seda, suave y sutil, ligeramente perfumado con mi aroma,
que cubre tus ojos. Ciega ante mí, ciega de visión perfecta, lo que no
te impide sentir el reflejo del tintineo de la luz de las velas.
Incienso que embriaga y seduce, compases musicales que suenan,
tamizados por la confusión de nuestras mentes, alertas y expectantes.
Botones que van abriendo el blanco de tu sedosa blusa. Corchetes que
van liberando la opresión sobre tus aterciopelados pechos. Cremallera que rasga
el tergal del costado de tu falda. Lengua que recorre tu cuerpo acompañando tu
piel en la caída de tu tanga.
Voz que te acompaña y te sugiere, que te tranquiliza y te guía. Sábanas
de satén que acogen tu cuerpo. Cinchas suaves que extienden tu cuerpo de
esquina a esquina, de pies a cabecero, de muñecas a tobillos, dejándote
postrada como la más bella de las estrellas que brillan con luz propia.
Inmóvil y ciega agudizas tus sentidos. Sientes mi calor. Humedeces tus
labios con intenciones perversas. Escuchas como me acerco sigilosamente, oyes
el flogger surcando el ambiente. La brisa que levanta acaricia tu abdomen. Las
colas rozan tu entrepierna. Gemidos. Caderas levantadas. Te muerdes el labio.
Hueles el cuero. Badana curtida con la esencia de tus muslos que poco a
poco comienzas a exhalar.
Cadencioso recorrido el del látigo. Roce sutil sobre tu piel. Tortuosa
rutina que te hace desesperar por la excitación que alcanzas.
Calor que te asalta. Súplicas de intensidad. Deseo de más.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
domingo, 3 de diciembre de 2023
AMANECER DESDIBUJADO
El amanecer desdibujó la silueta de mi cuerpo, barrando con su sol
mi espalda cuando, confundido, desperté acompañado de tu ausencia.
Contrariado, hundí mi nariz en la almohada y olí tu aroma
impregnado en las sábanas, sentí el calor de tu aterciopelada piel, y oí tus
gemidos del placer nocturno resonando en mi cabeza.
Y te sentí a mi lado, cuando regresaste después de una ducha.
¿Te apetece un café o prefieres algo dulce?
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
sábado, 2 de diciembre de 2023
ENREJADO
Entregado a ti me tienes,
enrejado a tus vaivenes
de dulces placeres y artes.
Prisionero de tus gustos,
doblegado a tus quereres,
obediente y exigente
de orgasmos indecentes.
Haz que mi piel transpire,
haz que mi cuerpo se enerve,
dame gusto con tu gusto
mientras la sangre nos hierve,
hasta romper por fin la rejilla
y que mi cuerpo se deje.
Hasta llegar a ese clímax
que con fervor exigía
dejar los cuerpos exhaustos,
satisfechos, complacidos
con ese gusto indeleble.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
viernes, 1 de diciembre de 2023
LA TÉNUE LUZ DEL ALBA
La ténue luz del alba se colaba entre las cortinas reflejando
bellas sombras sobre nuestros cuerpos desnudos.
Todavía dormías, como un ángel, apoyada sobre mi pecho y abrazando
mi abdomen.
Te besé el rostro retirando el cabello de tu cara, parecías una
diosa.
Mi mano acarició tu brazo, tu costado, tu ombligo, tu vientre se
encogió e inspiraste, casi inconsciente, profundamente, mientras tu muslo se
abrazaba a mi pierna. Un electrizante escalofrío recorrió mi espina dorsal al
sentir tu pubis en mi piel. Húmeda todavía, tu vulva se acopló a mí.
Las pocas horas dormidas parecían suficientes para recuperar fuerzas, y
deseos.
Mi pene comenzó a crecer, alcanzando una dulce turgencia que aumentaba
al roce con tu muslo.
Sin abrir los ojos tus labios buscaron los míos despertando nuestras
lenguas.
El calor de nuestros cuerpos aumentó y tus caderas comenzaron a empujar
contra mi cuerpo, mientras tu entrepierna resbalaba, apretada contra mi muslo.
Nuestras lenguas peleaban ávidas de confrontación.
Giraste tu cuerpo sobre el mío, sin abrir los ojos, y te pusiste sobre
mí, a horcajadas, como una experta amazona.
El roce de tus pezones en mi torso me excitó sobremanera, mi lengua
buscó tus senos, los encontró y los besó. Succioné tus pezones entre mis labios
y circunscribí tus areolas con la punta de mi lengua hasta sentir la reacción
de la rugosidad de tus pezones. Tus caderas comenzaron a moverse buscando el
miembro contra el que se frotaba tu sexo. Cuando lo encontró, hábilmente, lo
encaró a la entrada de tu gruta de placer y sentí tus labios vaginales aletear
sobre mi glande.
Te penetré. Estabas mojada, caliente, excitada. Cuando la cabecita
brillante de mi pene entró en ti me detuve, quedé quieto, tus caderas se
pausaron, y sentí tu vulva contraerse sobre mí, como dándome un húmedo abrazo
que me hizo sentir prisionero y excitándome hasta el límite, provocándome una
erección mayúscula.
Mientras comenzaba a elevar mi pelvis para penetrarte tus caderas
descendieron sobre mí, golpeaste mi cuerpo y aplastaste mis testículos con tu
culo, con ese redondo y rotundo culo.
Mis manos lo tomaron, acariciándolo, mientras iniciabas un infernal
baile moviendo tus caderas, bamboleando tus senos sobre mi cara, a la vez que
masajeaba tus nalgas hasta que alcancé tu perineo. Recogí tus flujos,
lubricantes y viscosos, y acaricié ese territorio de tu anatomía como si fuera
tierra de nadie hasta llegar a tu ano. Tu pequeño agujerito era acariciado por
la yema de mi dedo, presionado ligeramente, hasta lograr invadirlo, despacito,
en un instante de relax.
Suspiraste, jadeaste, me cabalgaste como a tu mejor semental,
pidiéndome mi elixir, mientras gemías y sollozabas de placer.
No resistimos más, nos invadimos simultáneamente intercambiando
nuestras más preciadas esencias.
Nuestros cuerpos sudorosos se abrazaron, perdiendo la noción del
tiempo, del espacio. La intensidad de la luz aumentaba, el calor del día se
sentía, no nos importó.
Nos dormimos.
No, no fue un sueño, fue un dulce despertar de miel y rosas, de pasión
y sexo.
Te amo, deseo despertar contigo, amanecer con vos.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
jueves, 30 de noviembre de 2023
DULCE FRUTA
Dulce fruta de sabor dulce,
fruta sabrosa y madura
que a mordiscos saboreo
exprimiendo su elixir.
Lamo con fuerza y con ansia
la carne suave y jugosa
que tiembla y se descoloca
al contacto con mi boca.
Suelta su dulce néctar
por segundos abundante,
hasta dejar tus entrañas
secas de acuoso placer.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
miércoles, 29 de noviembre de 2023
HÚMEDO PLACER
Dime que dormirás, durmiendo,
sudor y calor sintiendo.
Sube el deseo, subiendo,
hasta decir lo quiero, diciendo.
Siente la humedad, sintiendo.
Crece la carne, creciendo.
Arden los cuerpos, ardiendo.
Pide tu placer, pidiendo.
Sueña en tu cama, soñando.
Libera tu clímax, liberando.
Húmedo placer, mojado.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
martes, 28 de noviembre de 2023
UN AMANECER AL ALBA
Un amanecer al alba,
calor
de duro verano,
un
“ven”, alargas la mano,
voy
tras de ti a la terraza.
Patio
de rural estancia,
muros
de anciana piedra,
recuerdos
sin arrogancia.
Una
casa en la Toscana,
un
amor enamorado,
un
deseo del pasado,
un
encuentro que complazca.
Esa
silla abandonada,
tu
sonrisa ladeada,
ese
brillo en tu mirada,
mi
mano bien sujetada.
Me
sientas sin decir nada,
a
horcajadas me cabalgas,
gimes,
jadeas, me clamas,
hasta
que al fin me derramas.
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
INDESCRECIÓN TRANSPARENTE
Indiscreción transparente la del vidrio que muestra el abrazo que te brindo después de nuestro placer. Momento mágico de máxima conexión...
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