Bésame para comenzar la tarde.
Avanza por mi cuerpo mientras la tierra gira.
Recorro tu cuello
y llego a tus senos.
Alcanzas mi pecho,
mi abdomen, mi todo.
Juego en tu ombligo,
desciendo a tu infierno.
Me engulles con ansia,
devoro tu coño.
Gimiendo te corres,
gruñendo te riego.
Cayó el sol, se anunció la luna.
Tu cuerpo en mis labios,
el mío en tu boca.
Ahora tiene más sentido el beso invertido...
ResponderEliminarHay inversiones que lo alcanzan todo.
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