METRICOOL

lunes, 12 de febrero de 2024

SIN REGALOS



Los Magos de Oriente obraron su magia la pasada madrugada en casi todos los hogares del mundo, aunque mi sorpresa fue mayúscula cuando, la mañana del día 6 me levanté con la ilusión de un niño y fui corriendo al árbol que adornaba el salón.

Por la noche habíamos preparado una cena especial, nos vestimos para la ocasión y para saborear ese champán que nos encanta. Una velada tranquila, en la que no faltaron las fresas que tanto te gustan.

Nos hicimos arrumacos entre sorbo y sorbo. Los besos nos embriagaron y las manos, descaradas, buscaron las cremalleras, los botones, los cierres y los corchetes, para desnudar nuestras anatomías y desaforar nuestros deseos.

La pasión se apoderó de la razón y tu dulce carácter se tiño de energía. La niña dejó salir a la mujer, que quedó eclipsada cuando asomó la pantera.

Entre ronroneos y rugidos no dejaste pasar la oportunidad para tomar el control, para tumbarme sobre la cama, para ponerte sobre mí, para incendiarte entre llamas, para frotarte con descaro, para buscar tu placer, para perder tu recato, para hacerme desesperar, para montarme sin miramientos, para buscar tu verdad, y dejar tus necesidades complacidas y saciadas.

Cuando me desarmaste rendido, al tiempo que entrabas en trance, tus caderas desbocadas me arrancaron un gruñido y una carcajada sorda salió de tu garganta, señal de que habías quedado satisfecha, de que habías triunfado, de que te sentías hecha.

Dormimos abrazados hasta que el impertinente sol de la mañana llamó a la puerta de mis párpados y corrí a ver qué sorpresa tenía bajo el árbol.

Entre decepcionado y triste, comprobé que no había ningún regalo para mí y sentí tu presencia en el quicio de la puerta de dos hojas del salón. Me mirabas traviesa y sonriendo.

Has sido un chico malo, te has portado mal y no tienes regalos, pero, aun así, no dejaré de follarte cada vez que me apetezca, me dijiste displicente.

Te sonreí asumiendo, y admitiendo, sin importarme mucho los presentes al recordar el placer que me regalaste cuando te apoderaste de mí la noche anterior.

Felices Reyes Magos.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario sincero sobre lo que te ha parecido el relato. Lo leeré con mucha atención. Gracias.

INDESCRECIÓN TRANSPARENTE

  Indiscreción transparente la del vidrio que muestra el abrazo que te brindo después de nuestro placer. Momento mágico de máxima conexión...