Todavía perezoso, sobre la cama yazgo.
Domingo festivo e invernal.
Pensando en ti, mi cuerpo aguardo.
Huiste del mi lecho criminal.
Tu refugio fue mi cuerpo ileso.
Mi pasión saberme amado.
Tu deseo hacerme preso,
entre tus muslos de alabastro.
Me domaste, cabalgaste y complaciste.
Al alba mi piel busca tu tacto.
Regresa pronto. Rescoldos encendiste.
Apaga el fuego que en mi vientre aguardo.
Pasión que se desata y siempre queda necesidad de volver a sentirla, es adictiva...
ResponderEliminarTotalmente. Muchas gracias.
Eliminar