La luz de la mañana despertó el día, burlando las persianas que
olvidamos bajar.
El sol despertó tu cuerpo cuando mis labios te robaron un beso en
duermevela.
Claridad al alba, amor de mañana, preludio del desayuno que está
por llegar.
No hagamos más pereza, dejémonos llevar.
Un romántico amanecer...
ResponderEliminarQue nunca falta el romanticismo.
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