Lo apostaste todo al rojo con el rojo amanecer.
Besos de pasión y gozo,
caricias de buen parecer.
Pon tu mano aquí,
tócame con deseo,
déjame ahora a mí,
me excitas cuando te veo.
Dame fuerte, toma duro,
quiero todo, me descubro.
Empujo, gruño, magreo,
gimes, me mojas, me derramo, nos rendimos.
Una apuesta fuerte, sin contemplaciones...
ResponderEliminarEn ocasiones, la apuesta debe ser a doble o nada.
Eliminar