A veces no es necesario hablar. Sentir mis labios en tu nuca, sentir mi barba arañando despacio tu columna, sentir mis dedos deslizándose bajo los tirantes de tu vestido, sentir mi aliento, sentir mi cuerpo. Sentirme detrás de ti, oliéndote y buscándote. Sentirme provocador y hombre. Sentirme con más ganas que nunca para complacerte. Pues sin hablar, solo sintiendo, sientes mi deseo y sientes como tu cuerpo me desea. Y deseas que tu vestido caiga, que mi boca mordisquee tus hombros, que mis manos resbalen por tus costados y que mi barba te erice la piel y provoque un escalofrío en tu columna cuando la sientas frotarse sutilmente con tu espalda, hasta llegar a tus poderosas nalgas. Ahí estará tu poder, negando el paso o facilitándolo, separando tus muslos, arqueando tus caderas, dejando accesible toda tu feminidad para hacerte mía. Y esperaré a que gires la cabeza y me mires, pidiéndome con tus brillantes ojos que no me detenga. ¿Me mirarás?
Nada es lo que parece, pues hasta el más romántico de los hombres tiene su lado oscuro.
METRICOOL
domingo, 22 de enero de 2023
SIN PALABRAS
A veces no es necesario hablar. Sentir mis labios en tu nuca, sentir mi barba arañando despacio tu columna, sentir mis dedos deslizándose bajo los tirantes de tu vestido, sentir mi aliento, sentir mi cuerpo. Sentirme detrás de ti, oliéndote y buscándote. Sentirme provocador y hombre. Sentirme con más ganas que nunca para complacerte. Pues sin hablar, solo sintiendo, sientes mi deseo y sientes como tu cuerpo me desea. Y deseas que tu vestido caiga, que mi boca mordisquee tus hombros, que mis manos resbalen por tus costados y que mi barba te erice la piel y provoque un escalofrío en tu columna cuando la sientas frotarse sutilmente con tu espalda, hasta llegar a tus poderosas nalgas. Ahí estará tu poder, negando el paso o facilitándolo, separando tus muslos, arqueando tus caderas, dejando accesible toda tu feminidad para hacerte mía. Y esperaré a que gires la cabeza y me mires, pidiéndome con tus brillantes ojos que no me detenga. ¿Me mirarás?
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
INDESCRECIÓN TRANSPARENTE
Indiscreción transparente la del vidrio que muestra el abrazo que te brindo después de nuestro placer. Momento mágico de máxima conexión...
-
El calor tropical de la noche no nos hubiera dejado dormir si no hubiera sido por nuestro tórrido final de velada. Después de cenar y de h...
-
Agotado tras una larguísima jornada, por fin, llegué a mi casa. Habían pasado más de diez horas desde que había salido por la mañana tempr...
-
Estoy muy cansada, fue lo primero que dijiste cuando abriste la puerta de casa, mirándome a los ojos según estaba sentado en el sofá viendo ...
Dejarás que lo haga ??
ResponderEliminarSerá un placer.
EliminarUna mirada que reflejará ese deseo que sin duda sabrás satisfacer...
ResponderEliminarEsa es mi responsabilidad, satisfacerte.
Eliminar