METRICOOL

domingo, 31 de diciembre de 2023

TRAVIESA



El amanecer te desveló traviesa, y en mi espalda buscaste refugio a tus deseos.

Sobre mi cuerpo sentada, descubriste mi debilidad.

Tuyo me hiciste.

Mi cuerpo exploraste.

La vuelta me diste.

Con ganas me montaste.


 

sábado, 30 de diciembre de 2023

CAMINO DEL PARAÍSO



Camino del paraíso se nos cayeron las prendas. Ropas que descubren pieles suaves y cuerpos calientes.

Un peldaño más y comenzará el trance de la carnal entrega.

Sigue mis pasos, prepara tu mente, coge mi mano, entramos al altar donde se consumará la placentera comunión de los cuerpos, unidos y fundidos por la abrasadora cópula.


 

viernes, 29 de diciembre de 2023

CALOR DE SOFÁ



Tarde de domingo al calor de un sofá, abrazos amorosos sobre cálidos cuerpos, cómplices miradas, brillo en los ojos, deseos latentes, pieles ardientes que queman la paciencia de mantener puestas las ropas, mientras, los sexos ocultos crecen, se yerguen, se calientan, se mojan.


 

jueves, 28 de diciembre de 2023

APUESTA AL ROJO




Lo apostaste todo al rojo con el rojo amanecer.

Besos de pasión y gozo,

caricias de buen parecer.

Pon tu mano aquí,

tócame con deseo,

déjame ahora a mí,

me excitas cuando te veo.

Dame fuerte, toma duro,

quiero todo, me descubro.

Empujo, gruño, magreo,

gimes, me mojas, me derramo, nos rendimos.

 

miércoles, 27 de diciembre de 2023

GEMIDOS SONOROS



¿Los abrazos? De muslos.

¿Los besos? Con lengua.

Calor intramuros

en tu carne morena.

¿Entrar? Hasta el fondo.

Caderas nerviosas.

Orgasmos rotundos

de cuerpos fogosos.

Gemidos sonoros.

Jadeos salvajes.

Gruñidos mortales.

 

martes, 26 de diciembre de 2023

DESPERTARES DE VERSOS



Noche de pasión y besos.

Sueños de amantes.

Abrazos calmantes.

Despertares de versos.

Taza de café caliente.

Incontrolable deseo.

Amores pendientes.

Muerde mis labios.

Araña mi alma.

Enciende mi llama.

Desata tu brío.

 

lunes, 25 de diciembre de 2023

LENGUA DESATADA



La noche desata tu lengua y pides tu oscuro capricho, inconsciente de que en mis fueros contengo la intensidad de mis deseos.

Te muestras ofrecida, te entregas sin reparos, te tomo sometida, complazco los zarpazos que con tus nalgas me lanzas a cada envite rasgado de mi cintura rabiosa, por empujar en tu cuerpo la dureza de mi lanza para llevarte al orgasmo.


 

domingo, 24 de diciembre de 2023

PREGUNTAS



Pregunta ¿Cuándo?, te diré el momento.

Pregunta ¿Cómo?, te diré por dónde.

Pregunta ¿Fuerte?, te diré hasta el fondo.

Pregunta ¿Dónde?, y entre tus muslos y los míos encontrarás las respuestas al placer que preguntando buscas.


 

sábado, 23 de diciembre de 2023

AROMA DE TU CUELLO



A pesar de dormir menos, el descanso fue reparador, algo previsible después de horas de nocturna pasión.

Me despertó el olor a café recién hecho y te sorprendí preparando el desayuno.

Abrazarte por la espalda y deleitarme con el aroma de tu cuello hizo que ciñera mi cintura a tus nalgas.

Aparecieron las ganas, el calor, el deseo.

Se enfriaron las tostadas mientras nos amamos de nuevo.

Nos dimos los buenos días a golpe de orgasmo.

Placentera mañana.


 

viernes, 22 de diciembre de 2023

DULCE INTENSIDAD


Dulce intensidad.

Hierro que quema.

Calor en las venas.

Placer sin piedad.

Entrega tu alma.

Somete tu ego.

Encuentra la calma.

Disfruta, sin más.


 

jueves, 21 de diciembre de 2023

MANJARES


Nunca fui de comer mucho, pero hay manjares que no se pueden rechazar.


 

miércoles, 20 de diciembre de 2023

CLARIDAD AL ALBA


La luz de la mañana despertó el día, burlando las persianas que olvidamos bajar.

El sol despertó tu cuerpo cuando mis labios te robaron un beso en duermevela.

Claridad al alba, amor de mañana, preludio del desayuno que está por llegar.

No hagamos más pereza, dejémonos llevar.



 

martes, 19 de diciembre de 2023

NÍVEAS NALGAS


Prepara tus níveas nalgas para el oscuro castigo.

Blancos deseos.

Negros placeres.



 

lunes, 18 de diciembre de 2023

PRECIADA PRESA



Deja tu cuello a mi alcance y serás mi más preciada presa.

Gime al primer mordisco y desatarás todo mi deseo.

Suspira. Jadea. Goza.

 

domingo, 17 de diciembre de 2023

FANTASÍA FRUSTRADA



No era la primera que vez que charlábamos, de hecho, llevábamos haciéndolo unos meses y, poco a poco, habíamos ido cogiendo confianza el uno con el otro. Nuestras conversaciones habían sido de lo más dispares, desde temas banales, como la socorrida climatología en insulsas conversaciones de ascensor, hasta cuestiones más profundas, como las conexiones espirituales y las comuniones tántricas entre las personas, pasando de refilón por cuestiones políticas o religiosas.

Obviamente, el tema de las relaciones íntimas había aflorado en más de una ocasión, y los dos habíamos mantenido un perfil más bien bajo, sin entrar en demasiados detalles ni profundizando tanto como para descubrir los gustos y perversiones que, en mayor o menor medida, todos guardamos en nuestra intimidad más privada, a pesar de lo cual, sí que habíamos abordado en alguna ocasión la importancia de evitar la monotonía en las relaciones de pareja, en buscar alicientes que salpimentaran los encuentros y, por supuesto, en dejar volar la imaginación y alimentar las fantasías.

En cierta ocasión te confesé que me encantaba tu forma de ver e interpretar las fantasías y, además, que las compartieras conmigo. Los dos habíamos llegado a la conclusión de que, a veces, son solo eso, fantasías que, quizá si intentamos hacerlas realidad, quizá por haberlas hecho tan deseadas, quizá por haberlas idealizado, resultaban frustrantemente decepcionantes. En cambio, los dos estábamos convencidos de que otras fantasías eran para cumplirlas, para materializarlas, para llevarlas a cabo, para disfrutarlas, embriagándonos por ese perturbador aroma del deseo al fin alcanzado.

En esas nos encontrábamos cuando los dos reparamos en la fantasía de compartir una ducha. Una fantasía que, a priori, no debiera resultar difícil disfrutarla pero que no siempre resulta fácil que eso suceda, unas veces por cuestiones como el propio plato de ducha y el espacio disponible, otras por la temperatura y otras porque, seamos sinceros, no todos tenemos las mismas fantasías y hay personas a las que un encuentro bajo el agua les resulta tan morboso como resolver una integral.

Recuerdo haber desnudado mi alma frente a ti, en ese aspecto, revelándote que, para mí, siempre era un placer disfrutar de una ducha de agua tibia. Que sentir las gotas golpeando sobre nuestras cabezas y nuestros hombros y cómo resbalaban por nuestra piel desnuda era una sensación indescriptible.

Hacía mucho tiempo que no disfrutaba de esos placeres, tanto que, según lo iba recordando mi imaginación se iba desbordando.

Además, apunté, si la ducha está acompañada de la mejor compañía, miel sobre hojuelas. Disfrutar del agua compartiendo espacio con la persona amada y su piel anhelada y deseada, sentir las salpicaduras del agua de un cuerpo a otro, rozarnos las manos tímidamente y cogernos por ellas, mientras nuestros ojos se buscan y nuestros labios se encuentran curiosos, a la vez que el agua cae por nuestros rostros empañando nuestras miradas resulta inevitablemente excitante.

Sentir nuestros labios mojados, cuando nuestros cuerpos se rozan inevitablemente, mientras siento tus senos en mi pecho y nuestros corazones se aceleran hasta no poder evitar fundirnos en un abrazo bajo el agua, uniendo nuestros cuerpos mientras nuestras lenguas siguen jugueteando, hace que el deseo comience a transpirar en nuestras pieles.

Continuar, besándonos los cuellos, mordisqueándonos los hombros, hasta que me permites seguir explorando sobre tu piel, dejando que la punta de mi lengua se arrastre por tu anatomía, recorriendo tu escote y tus pechos, buscando tus pezones que comienzan a desperezarse cuando sientes como dibujo circulitos sobre tus tostadas areolas, hace que mi vigilante sexo se erija impertinente, y provocas que desee seguir descendiendo por la copa de tus senos, resbalando por tu abdomen buscando tu ombligo, bajando por tu tripita hasta llegar a tu pubis, que rodeo delicadamente, haciéndote sentirlo ignorado, siguiendo bajando por tu muslo, alcanzando tu rodilla, llegando a tu tobillo y tu pie, que con hábil gesto levantas dejándolo al alcance de mi boca, y comienzo a besar tus deditos, recorriendo los espacios entre ellos con mi lengua, introduciéndolos en mi boca y succionándolos, mientras mis manos acarician la cara interna de tu rodilla y de tu muslo, mientras me observas, arrodillado debajo de ti, disfrutando de la estampa de mi desnudez cubierta bajo la capa de agua, nos lleva a un estado de potenciada tensión sexual.

Y así, sin levantar mis labios de tu piel, comienzo a ascender por tu tobillo hasta llegar a tu rodilla, y desde allí, sigo subiendo por la cara interna de tu muslo, que has elevado posándolo sobre mi hombro, para dejarme más accesible tu rinconcito más preciado. Alargo mi cuerpo y apenas lo rozo con mi rostro, alcanzándolo y, muy suavemente, comienzo a circunvalarlo con mi lengua, subiendo por tus ingles hasta alcanzar tu caramelito de placer, que sutilmente rozo pasando sobre él, todavía protegido por su capuchoncito de piel, y comienzo a descender por tu otra ingle, hasta llegar al final de tu sexo desde donde, en vez de detenerme, continuo en infernal recorrido hasta alcanzar tu prohibido esfínter, que masajeo suavemente con mi lengua antes de volver a recorrer tu intimidad de sur a norte pero, esta vez, apoyando mi lengua en tu vagina y, presionando suavemente pero con firmeza, la deslizo entre tus labios vaginales y comienzo a recorrerte hasta llegar a tu clítoris que, ahora ya, asoma curioso, brillante, terso y sonrosado, en busca del ansiado placer. Lo beso y lo succiono, lo recorro y lo masajeo con mi lengua y mis labios, sintiendo como se torna turgente por la excitación.

Has comenzado a destilar tu dulce néctar, que mezclado con el agua que cae y con mi saliva, extiendo por cada rincón de tu entrepierna. Las crestas de tus labios se muestran nerviosas, desplegándose a cada pasada de mi mojado apéndice, que no cesa en la búsqueda de nuevos rincones, deshaciendo pliegues y liberando placeres.

Ahogados gemidos salen de tu garganta cuando vuelves a sentir la presión, esta vez más intensa, de la punta de mi lengua en tu ano, que comienza dar muestras de entrega aflojando sus anillos y, manteniendo la tensión, la arrastro hacia tu sexo hasta penetrarte aplastando mi rostro contra tu cuerpo y, a la vez que te sujeto con las manos por las nalgas, comienzo dibujar círculos en tu interior, recorriendo todas tus paredes vaginales, y tu respiración se agita cuando comienzas a sentir como tu coñito convulsiona en rítmicas oleadas de placer que te arrancan un prolongado gruñidito al sentirte abandonada al abismo del orgasmo.

Y siento mi erección palpitante abandonada mientras disfruto de tu placer en mi rostro.

Y, ufff, mejor lo dejo ahí, porque creo que imaginando y fantaseando, lo que siento en mi sexo ahora mismo es pura realidad.

Y, en cualquier caso, nunca te quedes con ganas de una ducha, de una buena ducha, si tienes la oportunidad.


 

sábado, 16 de diciembre de 2023

RASURADO ENCUENTRO



En tus manos confío cuando, revoltosa, insistes en rasurarme a la salida de la ducha.

Acto de íntima confianza en el que nuestros cuerpos se acercan, nuestras pieles se erizan y mi rostro se suaviza.

Prólogo de apasionados besos, toallas que caen y amores de mañana.


 

viernes, 15 de diciembre de 2023

CALOR AL ALBA



Al alba, calor buscaste, y en mi cuerpo te fijaste.

Cuando salí de la ducha y te vi, esperando paciente, con tu taza de café, contemplando como terminaba de secar mi cuerpo con la toalla, no pude por menos que ofrecerte el espectáculo de mi cuerpo desnudo.

Aprovechaste la ocasión, saboreaste el café, disfrutaste de mí.

¿Otro café?

 

jueves, 14 de diciembre de 2023

MORDISCOS DE MUSLOS


Dame los buenos días con mordiscos de tus muslos.

Afloja mi vara, funde mi hierro, regala mi vientre.

Cabalga con brío.

Complace tus gustos hasta que se corra tu mente.



 

miércoles, 13 de diciembre de 2023

OJOS DELATORES



El brillo de tus ojos delató tus aviesas intenciones. La lujuria de tu mirada evidenció mis temidas sospechas. Tu habilidad al desnudarme confirmó que estabas dispuesta a poseerme hasta satisfacer tus ansias de placer.

 

martes, 12 de diciembre de 2023

DESPERTAR DOMINICAL



Despierto el domingo agotado,

después de una noche alegre,

despierto desnudo a tu lado,

después de liberar el cierre del botón de mi pijama.

Después de preparar mi arma,

hasta el momento dormida,

buscaste alimentar tu alma,

con mi rigidez fruncida enterrada en tus entrañas.

Y por buscar encontraste,

mi cuerpo a ti abandonado,

y sin pedir permiso montaste,

a tu potro desbocado,

hasta sacarle la esencia con la que satisfacer tus ganas.


 

lunes, 11 de diciembre de 2023

LENTAS HORAS



El día transcurrió sin prisa, dejando que las horas pasaran como quien no tiene prisa porque el deseado momento llegara, provocando que aumentara exponencialmente tu impaciencia. El encuentro se ha demorado más de lo que nuestros cuerpos hubieran deseado, más de lo que nuestros labios estaban dispuestos a esperar, más de lo que nuestros sexos han podido contener, mucho más de lo que cuesta robarle un orgasmo a la tímida y casta vecina de rellano.

Los nervios se adueñaron de tu ser, provocando mil sensaciones, hermosas y contradictorias. El deseo hizo que deambularas por casa como una leona enjaulada, de una habitación a otra, del salón a la cocina, pasillo arriba, pasillo abajo, sin dejar de mirar, inquieta, el telefonillo del portero automático cada vez que estaba a tu alcance, mientras tus tacones repicaban sordos en la madera del parqué.

Sentiste tu sexo dispuesto, preparado, húmedo, cálido y hormigueante, y temiste perecer joven en la hoguera del deseado clímax. Temiste estallar en explosivo clímax antes de lo que la piel que ansía ser acariciada necesita para erizarse al contacto con la persona deseada.

El listón estaba alto y sabías que no te iba a defraudar, del mismo modo que no me iba a conformar con cualquier beso, con cualquier caricia, con cualquier placer. Los dos éramos conscientes de la sibarita sesión de placer que íbamos a disfrutar.

Sublime ha de ser la comunión de dos seres que se entienden, sin pronunciar palabra, con el lenguaje de los signos, de las miradas, de la dulce dominación que te lleva a obedecer, que me obliga a complacer.

Confías y temes, deseas y agobias, esperas y ruegas que no me retrase. Te preparas para servir, para complacer y, sobre todo, para gozar.

No conocerme le da un plus de excitación a tu inquietud, pero tienes claro las cotas de placer que puedes alcanzar, lo que aún aviva más tus ganas.

Llegué. Te callaste. Bajaste la mirada y un escalofrío recorrió tu espalda. Tu cuerpo tembló, tus rodillas se aflojaron y tu entrepierna entró en combustión.

Ahora ven, no hay vuelta atrás. Es inútil que retrocedas a cada paso que doy. La suerte está echada. El placer repartido. Inspira profundamente. Comienza la sesión.


 

domingo, 10 de diciembre de 2023

AMANECERES


Amaneceres en los que tu recuerdo invade mi mente cuando todavía estoy dormido. Recuerdos que me asaltan cuando, con los ojos todavía cerrados, el calor de tu cuerpo desnudo arropa mi alba. Recuerdos que despiertan mi instinto cuando, con deseo, confundo el roce de las sábanas con el aterciopelado tacto de tu piel. Inspiro y disfruto de tan dulce sensación. Sin terminar de despejarme siento mi sexo crecer al recordar tu cálida humedad anunciando tu deseo de tenerme en tu interior. Recuerdos y deseos, realidad y fantasía que confunden mi cerebro. Oigo tus gemidos cuando sientes como te colmo con cada acople profundo y perfecto. Cuerpos que encajan como piezas del mismo puzle y que fijamos uno al otro al abrazar y ceñir tu cuerpo al mío, al aprisionar mis caderas con tus muslos empujando con tus talones en mis nalgas.

Calor y más calor siento en mí y me siento transpirar. Silencio radiante y siento mi corazón latir cada vez más rápido, y siento mi respiración cada vez más agitada, y te siento en la ausencia, y lo que sí siento ya, sin duda alguna es mi sexo cada vez más palpitante, más rígido, más despierto, más necesitado de saciar ese primitivo instinto en el interior oscuro del sedoso túnel que se intuye donde tus piernas convergen.

Necesito poseerte.



 

sábado, 9 de diciembre de 2023

IMPROVISADO ENCUENTRO



Y en improvisado y apasionado encuentro, mi mano buscó tu entrepierna y, al sentirme entre tus muslos, tu mano sujetó la mía, no para frenar el ritmo, sino para evitar que dejara de complacer tu flor que, solitaria en su umbría, comenzaba a destilar su néctar, hasta manar incesante de dulce licor y dicha.


 

viernes, 8 de diciembre de 2023

CENA EN LA PLAYA



Por más que te lo había dicho nunca me hiciste caso. Siempre tenías mejores opciones que la de venir a cenar conmigo. Siempre rechazabas mi invitación.

Las estrellas nos acompañarán en la velada, te dije mil veces. Las luces tintineantes de las velas serán quienes nos iluminen. Delicados manjares saborearemos mirándonos a los ojos. Frío espumoso saciará nuestra sed con sus dulces burbujas.

Sin etiquetas ni protocolos, uno junto al otro, mirando el horizonte y con la luna como expectante y discreta testigo.

Descalzos en la arena, dejando correr las agujas del reloj, entre bocado y bocado, mirada y mirada, sorbo y sorbo, hasta que la noche se adueñe de nosotros.

Nunca hubo mejor salón, ni mejor decorado, ni mejor compañía.

Y esa noche viniste, y cenamos, y nos amamos.

Agua que recoge el reflejo de la luna blanca, agua que nos cubre, agua que nos moja. Baño furtivo en la oscuridad del ocaso. Baño compartido. Besos salados en el salado mar, cuerpos abrazados, desnudos y prudentes cuerpos callados. Manos curiosas que buscan al otro bajo la condescendencia de las suaves olas. Piel que se eriza, calor que nos invade, excitación que aparece. Sexos imprudentes que desean, cuerpos impertinentes que despiertan, celo que brota volviéndonos lascivos y salvajes. Acople animal y sumergido, vaivenes brutales, besos, lenguas, mordiscos, éxtasis compartido. El mar se calma, las olas cesan. La luna se acuesta, el alba acecha.

Cena memorable y baño imborrable. Me entraron ganas de volver a cenar contigo. Espero que esta vez no tardes tanto en aceptar.


 

jueves, 7 de diciembre de 2023

CAFÉ SOLO



Hoy es una tarde de esas en que, con energía renovada tras una breve siesta y, tras una ducha que me activa, me apetece tomar un café solo, sin azúcar, quizá con hielo y un polvito de canela, con jazz clásico sonando de fondo, en buena compañía, con una mujer inteligente, con una conversación interesante y, si el ambiente nos invita a ello, acompañarlo con un buen whisky con hielo, de esos que cuando das un sorbo se te contrae la garganta mientras se aprecian las intensas pero equilibradas notas a madera y carbón. Tarde de elegante cita y exquisito protocolo. Ven, quizá luego podamos jugar al juego de la pasión, ese que hace que los relojes se paren, que el tiempo no avance, que la inquietud nos invada, que la expectación nos atrape, que el deseo aparezca, que los cuerpos se ofrezcan y que la excitación se apodere de nuestra voluntad. Sesión de perversos juegos y mente monocromáticamente nublada en tántrico estado de concentración sin límites. Seres que en la piel del otro buscan y provocan multicolores placeres. Tarde de entrega y acogimiento. Tarde de pasión, fuego y amores. ¿Te apetece ese café?


miércoles, 6 de diciembre de 2023

LIMA, LIMONES



Lima, limones, de tu limonero

Blanca camisa desabotonada

te muestra mis ganas, desaforadas.

Carne redonda, tersa, suavizada,

se deja tocar siendo acariciada.

Mi cuerpo se tensa, daga acerada,

desea clavarse en ti desenvainada.

Mojas mojando mis mojadas ganas,

cabalgas cabalgando desbocada.

Jadeo, gimoteo, grupo, relincho,

te entrego mi cuerpo desde el abismo.

Caigo, planeo, me nublo, deshincho,

al sentirme preso entre tu Olimpo.

Sudores, fluidos, brillos, desquicios

de amantes intensos,

orgasmos prohibidos.


 

martes, 5 de diciembre de 2023

MAÑANA HÚMEDA



Mientras afuera llovía, entre tus muslos la mañana húmeda amanecía. Al calor de mi dureza tu vientre se confundía, tu corazón se agitaba, tu sexo se defendía de la lucha de pasiones que en nuestras cinturas había, a golpe de cadera hiriente que en tus entrañas clavaba la erección de mi hombría.


 

lunes, 4 de diciembre de 2023

DAME LA ESPALDA



Dame la espalda con la insolencia de la que haces gala, sabiéndote ganadora de la voluntad de mi mirada que busca tus curvas. Dame la espalda con la incertidumbre que te lleva a intuir lo que a continuación sigue. Muñecas apretadas por mis manos que inmovilizan tus brazos a lo largo de tu cuerpo. Labios que se acercan a tu cuello. Respiración contenida. Vientre encogido. Culo apretado.

Pañuelo de seda, suave y sutil, ligeramente perfumado con mi aroma, que cubre tus ojos. Ciega ante mí, ciega de visión perfecta, lo que no te impide sentir el reflejo del tintineo de la luz de las velas.

Incienso que embriaga y seduce, compases musicales que suenan, tamizados por la confusión de nuestras mentes, alertas y expectantes.

Botones que van abriendo el blanco de tu sedosa blusa. Corchetes que van liberando la opresión sobre tus aterciopelados pechos. Cremallera que rasga el tergal del costado de tu falda. Lengua que recorre tu cuerpo acompañando tu piel en la caída de tu tanga.

Voz que te acompaña y te sugiere, que te tranquiliza y te guía. Sábanas de satén que acogen tu cuerpo. Cinchas suaves que extienden tu cuerpo de esquina a esquina, de pies a cabecero, de muñecas a tobillos, dejándote postrada como la más bella de las estrellas que brillan con luz propia.

Inmóvil y ciega agudizas tus sentidos. Sientes mi calor. Humedeces tus labios con intenciones perversas. Escuchas como me acerco sigilosamente, oyes el flogger surcando el ambiente. La brisa que levanta acaricia tu abdomen. Las colas rozan tu entrepierna. Gemidos. Caderas levantadas. Te muerdes el labio.

Hueles el cuero. Badana curtida con la esencia de tus muslos que poco a poco comienzas a exhalar.

Cadencioso recorrido el del látigo. Roce sutil sobre tu piel. Tortuosa rutina que te hace desesperar por la excitación que alcanzas.

Calor que te asalta. Súplicas de intensidad. Deseo de más.


 

domingo, 3 de diciembre de 2023

AMANECER DESDIBUJADO



El amanecer desdibujó la silueta de mi cuerpo, barrando con su sol mi espalda cuando, confundido, desperté acompañado de tu ausencia.

Contrariado, hundí mi nariz en la almohada y olí tu aroma impregnado en las sábanas, sentí el calor de tu aterciopelada piel, y oí tus gemidos del placer nocturno resonando en mi cabeza.

Y te sentí a mi lado, cuando regresaste después de una ducha.

¿Te apetece un café o prefieres algo dulce?

 

sábado, 2 de diciembre de 2023

ENREJADO



Entregado a ti me tienes,

enrejado a tus vaivenes

de dulces placeres y artes.

Prisionero de tus gustos,

doblegado a tus quereres,

obediente y exigente

de orgasmos indecentes.

Haz que mi piel transpire,

haz que mi cuerpo se enerve,

dame gusto con tu gusto

mientras la sangre nos hierve,

hasta romper por fin la rejilla

y que mi cuerpo se deje.

Hasta llegar a ese clímax

que con fervor exigía

dejar los cuerpos exhaustos,

satisfechos, complacidos

con ese gusto indeleble.

 

viernes, 1 de diciembre de 2023

LA TÉNUE LUZ DEL ALBA



La ténue luz del alba se colaba entre las cortinas reflejando bellas sombras sobre nuestros cuerpos desnudos.

Todavía dormías, como un ángel, apoyada sobre mi pecho y abrazando mi abdomen.

Te besé el rostro retirando el cabello de tu cara, parecías una diosa.

Mi mano acarició tu brazo, tu costado, tu ombligo, tu vientre se encogió e inspiraste, casi inconsciente, profundamente, mientras tu muslo se abrazaba a mi pierna. Un electrizante escalofrío recorrió mi espina dorsal al sentir tu pubis en mi piel. Húmeda todavía, tu vulva se acopló a mí.

Las pocas horas dormidas parecían suficientes para recuperar fuerzas, y deseos.

Mi pene comenzó a crecer, alcanzando una dulce turgencia que aumentaba al roce con tu muslo.

Sin abrir los ojos tus labios buscaron los míos despertando nuestras lenguas.

El calor de nuestros cuerpos aumentó y tus caderas comenzaron a empujar contra mi cuerpo, mientras tu entrepierna resbalaba, apretada contra mi muslo.

Nuestras lenguas peleaban ávidas de confrontación.

Giraste tu cuerpo sobre el mío, sin abrir los ojos, y te pusiste sobre mí, a horcajadas, como una experta amazona.

El roce de tus pezones en mi torso me excitó sobremanera, mi lengua buscó tus senos, los encontró y los besó. Succioné tus pezones entre mis labios y circunscribí tus areolas con la punta de mi lengua hasta sentir la reacción de la rugosidad de tus pezones. Tus caderas comenzaron a moverse buscando el miembro contra el que se frotaba tu sexo. Cuando lo encontró, hábilmente, lo encaró a la entrada de tu gruta de placer y sentí tus labios vaginales aletear sobre mi glande.

Te penetré. Estabas mojada, caliente, excitada. Cuando la cabecita brillante de mi pene entró en ti me detuve, quedé quieto, tus caderas se pausaron, y sentí tu vulva contraerse sobre mí, como dándome un húmedo abrazo que me hizo sentir prisionero y excitándome hasta el límite, provocándome una erección mayúscula.

Mientras comenzaba a elevar mi pelvis para penetrarte tus caderas descendieron sobre mí, golpeaste mi cuerpo y aplastaste mis testículos con tu culo, con ese redondo y rotundo culo.

Mis manos lo tomaron, acariciándolo, mientras iniciabas un infernal baile moviendo tus caderas, bamboleando tus senos sobre mi cara, a la vez que masajeaba tus nalgas hasta que alcancé tu perineo. Recogí tus flujos, lubricantes y viscosos, y acaricié ese territorio de tu anatomía como si fuera tierra de nadie hasta llegar a tu ano. Tu pequeño agujerito era acariciado por la yema de mi dedo, presionado ligeramente, hasta lograr invadirlo, despacito, en un instante de relax.

Suspiraste, jadeaste, me cabalgaste como a tu mejor semental, pidiéndome mi elixir, mientras gemías y sollozabas de placer.

No resistimos más, nos invadimos simultáneamente intercambiando nuestras más preciadas esencias.

Nuestros cuerpos sudorosos se abrazaron, perdiendo la noción del tiempo, del espacio. La intensidad de la luz aumentaba, el calor del día se sentía, no nos importó.

Nos dormimos.

No, no fue un sueño, fue un dulce despertar de miel y rosas, de pasión y sexo.

Te amo, deseo despertar contigo, amanecer con vos.

 


 

jueves, 30 de noviembre de 2023

DULCE FRUTA



Dulce fruta de sabor dulce,

fruta sabrosa y madura

que a mordiscos saboreo

exprimiendo su elixir.

Lamo con fuerza y con ansia

la carne suave y jugosa

que tiembla y se descoloca

al contacto con mi boca.

Suelta su dulce néctar

por segundos abundante,

hasta dejar tus entrañas

secas de acuoso placer.


 

miércoles, 29 de noviembre de 2023

HÚMEDO PLACER



Dime que dormirás, durmiendo,

sudor y calor sintiendo.

Sube el deseo, subiendo,

hasta decir lo quiero, diciendo.

Siente la humedad, sintiendo.

Crece la carne, creciendo.

Arden los cuerpos, ardiendo.

Pide tu placer, pidiendo.

Sueña en tu cama, soñando.

Libera tu clímax, liberando.

Húmedo placer, mojado.


 

martes, 28 de noviembre de 2023

UN AMANECER AL ALBA

 



Un amanecer al alba,

calor de duro verano,

un “ven”, alargas la mano,

voy tras de ti a la terraza.

Patio de rural estancia,

muros de anciana piedra,

recuerdos sin arrogancia.

Una casa en la Toscana,

un amor enamorado,

un deseo del pasado,

un encuentro que complazca.

Esa silla abandonada,

tu sonrisa ladeada,

ese brillo en tu mirada,

mi mano bien sujetada.

Me sientas sin decir nada,

a horcajadas me cabalgas,

gimes, jadeas, me clamas,

hasta que al fin me derramas.


lunes, 27 de noviembre de 2023

RECIÉN CONOCIDOS



Apenas hacía unos días que nos habíamos conocido cuando por fin, de mutuo acuerdo, concertamos una cita. La conexión entre nosotros había sido fantástica, habíamos charlado, tonteado, fantaseado y, por qué no decirlo, apasionado en alguna conversación “intensa”.

La esperé en la cafetería donde habíamos quedado y apareció con puntualidad británica. Estaba resplandeciente y, apenas nuestras miradas se cruzaron, nuestros ojos se iluminaron con un brillo especial. Nos saludamos cortésmente y, al besar su mejilla, sentí como si me faltara el aire.

Charlamos de la vida, de nuestro pasado, de nuestros gustos, de nuestros proyectos de futuro. La conversación transcurrió muy agradablemente, sintiéndonos ambos muy cómodos con nosotros mismos. Como no podía ser de otra manera, también asomaron nuestros lados más perversos, y llegamos a hacernos confesiones sobre nuestras fantasías más secretas. La tarde no dio para más, pero decidimos quedar el viernes para cenar en su casa.

Llegó el día y me presenté con una botella de cava, un brut nature, fresco y agradable. Tomamos algo mientras terminamos de prepararlo todo. El clima era ideal, luz de velas, sutil aroma de incienso y suave música de fondo.

Cenamos y pasamos al sofá donde, ya más cómodos, brindamos con el cava por esa bonita amistad que estaba naciendo.

Poco a poco, sin darnos cuenta, fuimos acercándonos el uno al otro, hasta quedar rozándonos, hasta que nuestros rostros se encontraron, nuestras miradas nos traicionaron y nuestros labios se buscaron, uniéndose en un apasionado beso, campo de batalla de la lucha que emprendieron nuestras lenguas.

Los besos dieron paso a las caricias, a buscar nuestros cuerpos, a una excitación que nos llevó a quedar casi desnudos sobre ese cómodo sofá.

Nos miramos y una carcajada cómplice se escapó de nuestras bocas, mientras cogíamos las copas y le dábamos un sorbo al frío espumoso.

Sin decirme nada me tomó por la mano y tiró de mí, invitándome a seguirla. Acepté el juego y, desnudo de cintura para arriba y con los vaqueros desbotonados, la seguí por el pasillo de su casa, contemplando su cuerpo, apenas tapado por su ropa interior y la blusa desabrochada.

Nada más entrar en su dormitorio, se volvió y, empujándome provocadoramente, me tumbó sobre su cama. Me impresionó. Era una cama acogedora, apenas con unas sábanas revueltas sobre el colchón y con un cabecero de forja que encendía nuestras más lujuriosas fantasías.

Recostado sobre la forja, me deleitó con un particular striptease, lento, en el que dejó caer su blusa al suelo, soltó su sostén, liberando sus preciosos senos de la prisión de su íntima prenda y deslizó su culote, arrastrándolo provocadoramente por sus muslos hasta hacerlo llegar a sus tobillos.

Me cogí al cabecero y, mientras mis labios buscaban sus bamboleantes senos, en un instante, me encontré con las muñecas anudadas a los barrotes por sendos pañuelos de seda. La sensación de sentirme atado, a su merced, me excitó más aún. Pero el juego no había hecho más que empezar. Abrió el cajón de la cómoda y sacó otro suave pañuelo, con el que cubrió mi rostro, privándome del placer del sentido de la vista.

A partir de ahí todo fueron caricias, besos, sensaciones antes disfrutadas, pero ahora amplificadas por la concentración única y exclusiva en sentir.

Sus labios comenzaron a besar mi cuello y siguieron bajando por mi pecho, donde se detuvieron jugando con mis pezones, para continuar hacia mi ombligo. Arqueé mi cuerpo como pude y hábilmente deslizó mi vaquero junto con mi bóxer hasta dejarme completamente desnudo.

Mi excitación era más que evidente y el no saber que vendría a continuación la potenciaba más aún.

Sentí el colchón hundirse a mis lados, y como iba cediendo, por mis laterales hacía mi cabeza, cuando de pronto, sobre mi rostro sentí algo suave y húmedo y el aroma a excitación que su cuerpo expelía. La imaginé en cuclillas, agarrada al cabecero, sobre mi cara. Elevé mi rostro y mis labios rozaron su sexo, lo que provocó que se le escapara un gemido ahogado. Lo besé, lo lamí recorriéndolo en todos los sentidos, tensando mi lengua desplegando sus labios vaginales, deslizándome de norte a sur por su intimidad, desde su ano hasta su clítoris. Movía sus caderas buscando el punto más álgido de placer, dejándose caer más encima de mí, hasta llegar a terminar frotándose con mi rostro, cuando de repente se elevó. Noté el colchón de nuevo hundirse, pero hacia mis pies.

Tenía mi pene dolorido por la erección que la excitación de saborear su sexo me había producido cuando sentí que caía presa de sus manos.

Lo meneó suavemente, de arriba hacia abajo, tomándolo por el tronco. Presionaba fuertemente mi glande y comenzaba a bajar, hasta llegar a mi abdomen, y volvía a subir hasta apretar de nuevo mi glande, en un rítmico movimiento, como queriendo sacar de mí toda mi esencia.

Sentí que me derramaba, arqueé mis caderas, tensé mis muslos, ella lo percibió y paró, pero unas gotas alcanzaron la luz y, provocadoramente las extendió por la cabeza de mi sexo, lubricándolo conmigo mismo.

Avanzó hacia mí de rodillas. Sus pechos rozaban mi estómago, provocándome más aún. Sentí sus pezones sobre mi pecho mientras su sexo comenzaba a frotarse con el mío. Deslizó una mano entre nosotros, tomó mi pene y comenzó a frotar su vulva. Estaba ardiendo, suave, mojada y deseaba penetrarla sin más demora, cuando la encaró a la entrada de su gruta de placer y en un momento, dejándose caer sobre mí, la introdujo hasta aplastar mis testículos con sus nalgas.

Un gemido salió de mi boca y ella lo apagó besándome intensamente. Comenzó a moverse, primero lentamente, luego más rítmicamente, hasta terminar describiendo círculos con sus caderas. Apenas podía empujar con mi cintura, inmóvil bajo su cuerpo. Sentía su mano entre nosotros, acariciando sin duda su clítoris mientras mi polla entraba y salía de su coñito.

Aumentó el ritmo, al tiempo que nuestra respiración se entrecortaba, que nuestros cuerpos comenzaban a traspirar, que nuestros corazones bombeaban desbocados.

Su mano comenzó a agitarse más rápido, nuestros gemidos se convirtieron en jadeos hasta que comenzó a convulsionarse sobre mí, al tiempo que sentía su vagina contraerse sobre mi pene y, sin poder evitarlo, mi esencia blanca y viscosa la inundaba por dentro.

Quedamos inmóviles, con nuestros rostros cruzados, el mío a un lado y el suyo sobre mi cuello, recuperando el aliento, disfrutando del momento.

Al recuperarnos liberó mi vista de su cautiverio, me miró y desafiantemente me dijo: “esto solo es el principio, te voy a tener todo el fin de semana atado al cabecero de mi cama”.

Todavía no sé qué fue, si el tono de su voz, lo que me dijo o la situación, el caso es que tuve otra erección casi instantáneamente.

Solo me liberó para mis necesidades más primarias, teniéndome a su antojo el resto del tiempo. Te aseguro que no fue un calvario, fue el paraíso, previamente anunciado en una de sus confesiones.


 

domingo, 26 de noviembre de 2023

MISTERIO



Acepta el misterio, misterioso, de lo oculto y prohibido.

Excitantes nervios por transgredir la norma.

Placer vivido.


 

INDESCRECIÓN TRANSPARENTE

  Indiscreción transparente la del vidrio que muestra el abrazo que te brindo después de nuestro placer. Momento mágico de máxima conexión...