Inocente juego el de adivinar mientras con mis manos tapo tus
ojos.
Inocente sonrisa la que tus labios esbozan pensando lo que vendrá.
Inocentes tus muslos, ajenos al desenlace en el que protagonistas
serán.
Inocente tu sexo, que despierta inocente mientras inocentemente se
despliega según avanza el juego deseando acoger mi inocente erección de lo más
profundo de tu inocencia.
Inocente tensión, dureza, fuerza, pasión, calor y humedad.
Inocente estallido de clímax multicolor.
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