Cuando los brazos se cruzan,
los muslos se separan.
Cuando las miradas buscan,
los labios alcanzan.
Cuando las ropas estorban,
los cuerpos se tensan.
Cuando las carnes se rozan,
los sexos se arquean.
Cuando las caderas mandan,
la voluntad se entrega.
Cuando el placer no se aguanta,
los orgasmos riegan.
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