Baile bajo la lluvia,
por testigo muda está la luna.
Sombras de cuerpos danzantes,
que mojados y en la cuna
de calientes humedades,
desean carnal lujuria.
Lleva el paso,
abraza mi cuello, acaso
hasta que te de bautismo,
en volandas, hacia al abismo,
del más placentero ocaso.
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