Con fotográfica luz descubrí tu cuerpo.
Entre sombras y penumbras tus curvas aparecieron.
Una mirada, un gesto, una sonrisa, una invitación.
Suficientes motivos para desear tenerte, sólidas razones para
entregarme a ti.
A contraluz, mía te hice, desdibujando con pasión tus ganas,
arrancando gemidos de tu alma, exprimiéndonos orgasmos de incontrolable pasión.