Dame tu flor sonrosada,
esa flor que yo deseo,
toma mi dureza brava,
la que quieres en tu cuerpo.
Respira, transpira, goza,
gime, jadea, tiembla,
busca mi cuerpo, frota
mi más viril entrepierna.
Abandónate al placer,
deja que te recorra,
con mis labios, hasta saber
que tu cuerpo se desploma,
que ya no resistes más,
que tu sexo se derrite,
que deseas que te invite
a mi esencia más fugaz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario sincero sobre lo que te ha parecido el relato. Lo leeré con mucha atención. Gracias.