Y siguiendo con esos inquietos
dedos, también los hay hipnóticos, de los que te quedas mirando y no puedes
despegar la vista de ellos, que te atrapan con sus suaves movimientos, con sus
sugerentes gestos, de los que te invitan a ir y, absorta los miras y te
encaminas hacia él, hacia ese hombre que tan elegantemente te llama y en tus
oídos escuchas su susurro: -ven, acércate- y hechizada lo haces, atraída por
todo lo que sabes que vendrá después, por todos los placeres que entre tus
muslos te imaginas, por todo lo excitante que en tu mente se recrea, por el
deseo de entregarte a ese varón y ser presa de sus perversiones.
Nada es lo que parece, pues hasta el más romántico de los hombres tiene su lado oscuro.
METRICOOL
lunes, 17 de julio de 2023
DEDOS QUE LLAMAN
Esta, mi historia, no es en sí un gran relato, sino más bien, microrrelatos, más o menos extensos, más o menos autobiográficos, donde se mezcla el recuerdo de experiencias con fantasías, de olvidadas sensaciones con deseados encuentros. No es mi ánimo ofender a nadie, pues en el fondo es una forma de terapia para calmar los diablillos que habitan en mi mente, a veces traviesos, a veces oscuros, pero siempre respetuosos con todo el mundo.
Es cierto que se divierten dibujando en mi mente situaciones que, en mi intimidad, me atrapan y doblegan, haciéndome caer en el pecado de la carne.
Parafraseando al popular cantante, "a mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento", lo que me hace tener cierto bagaje sin perder por ello, ni un ápice, el brillo curioso en mis pupilas, las ganas de aprender, de conocer, en definitiva, de vivir.
Espero que, desde ahí, disfrutes con mis humildes aportaciones, las leas, y seas indulgente con este aficionado autor, partiendo con la premisa, precisamente, de que son pequeñas historias contadas por un amateur.
No te robo más tiempo y te invito, humildemente, a que leas y opines, con toda tu sinceridad. Aprenderemos los dos.
Se os saluda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
INDESCRECIÓN TRANSPARENTE
Indiscreción transparente la del vidrio que muestra el abrazo que te brindo después de nuestro placer. Momento mágico de máxima conexión...
-
El calor tropical de la noche no nos hubiera dejado dormir si no hubiera sido por nuestro tórrido final de velada. Después de cenar y de h...
-
Agotado tras una larguísima jornada, por fin, llegué a mi casa. Habían pasado más de diez horas desde que había salido por la mañana tempr...
-
Estoy muy cansada, fue lo primero que dijiste cuando abriste la puerta de casa, mirándome a los ojos según estaba sentado en el sofá viendo ...
Dedos imprevisibles...
ResponderEliminarDedos generadores de placentera expectación.
Eliminar